El tráfico y efectos de la congestión vehicular “ira a la ciudadanía “

El tráfico y efectos de la congestión vehicular “ira a la ciudadanía “

Limeños y chalacos colocan al transporte público como el segundo primordial problema que afecta la calidad de vida, por la falta de infraestructuras y educación vial.

La población habla sobre el tráfico que impacta en la salud física y mental con las consecuencias que provoca la ira sin poder llegar a su destino la imprudencia del conductor.

El transporte público es el segundo principal problema que afecta la calidad de vida de los limeños (52.9 por cien) y chalacos (cuatrocientos dieciocho por cien), según revela el más reciente estudio del observatorio Lima de qué forma Vamos. La salud padece las consecuencias de la congestión vehicular, que es producto de un desordenado parque automotor, una escasa señalización, falta de infraestructura y educación vial.

La ‘ira del tráfico’ es una de las consecuencias que provoca el vivir en una ciudad como Lima. El enfurezco eleva el ritmo cardiaco y la presión arterial, asimismo se alteran los niveles de las hormonas de energía (adrenalina y noradrenalina).

Sin embargo, la necesidad de movilizarnos de nuestras casas a nuestros centros de trabajo o bien estudios, aún pone en primer lugar al transporte colectivo. En Lima los autobuses son el primordial modo de viaje, mientras que en el Callao lo son las combis.

Son menos populares las opciones alternativas saludables o modos activos, como la bicicleta o la travesía mas no hay seguridad en nuestra capital para realizar la bicicleteada o bien anda.

El peligro al sedentarismo es mayor si tomamos en cuenta que -de acuerdo a Lima De qué forma Vamos- un 21 por ciento de limeños demora una a dos horas por recorrido. En la medida en que un doscientos treinta y dos por cien de los chalacos señala que pasa ese mismo tiempo de viaje.

Investigadores de la Escuela Universitaria de Medicina en Saint Louis y de Cooper Instituto en Dallas advierten sobre el peligro de la inactividad física asociada al tráfico, y la posibilidad de adquirir el síndrome metabólico o males cardiovasculares.

“Aquella persona que deba viajar diez a quince quilómetros desde su casa, va a sufrir el incremento del azúcar en sangre, colesterol elevado, incremento de la presión arterial, y debido a que estará atrapada en el tráfico, tendrá más riesgo de sedentarismo. La suma de todo condiciona a sufrir de síndrome metabólico, que nos hace 5 veces más propensos a tener enfermedades cardiovasculares y tres veces más propensos a tener diabetes”, Además, dice el especialista en salud pública, está documentado que la persona estresada por la congestión vehicular sufre alteraciones del sueño, está irritable, malhumorada, e inclusive tiene insomnio (problemas para dormir). Ciertos expertos sugieren que si no está en nuestras manos cambiar la realidad del transporte, mejor sería hacer planes para esos treinta, sesenta o bien más minutos que pasaremos a bordo de un vehículo público

En el caso de los conductores, ellos serían los más afectados con posibles dolores crónicos de espalda y cintura, ya que su trabajo es muy largo viaje de estar sentados las 24 horas.

El síndrome metabólico es uno de los riesgos del sedentarismo. Los agentes de la contaminación por automóviles también condicionan la mortalidad por males al corazón. Un setenta y 3 y cincuenta y cuatro por ciento de limeños lo reporta como un problema ambiental grave y un setenta y setenta y cinco por cien de chalacos hace lo mismo.

Conforme al Ministerio de Salud (Minsa), las partículas contaminantes que se lanzan al aire causan enfermedades cardiovasculares y respiratorias. A largo plazo puede ser cancerígeno.

El ruido molesto del claxon de los automóviles es contaminación sonora, y una sobreexposición a altos niveles de estruendos puede causar sordera parcial o total. Un treinta y dos y sesenta y seis por cien de limeños y un 34.50 por ciento de chalacos lo reporta como otro inconveniente ambiental grave.

De otro lado, los accidentes de tránsito son considerados en los indicadores de victimización por la mayor parte de la prudencia de los conductores, por venir pero rápido a su destino realizan barias congestiones. El dos mil quince se registraron 2965 muertes al año por esta causa y también ira de los conductores por el tráfico que existe en nuestra capital, según el INE e Informática (INEI); y la Policía Nacional del Perú (PNP) apunta como primordiales desencadenantes: el exceso de velocidad, la imprudencia del conductor y la ingesta de alcohol.

El abuso sexual callejero en el transporte, o sea, las oraciones, ademanes o bien tocamientos no permitidos ocasionan estrés, ira, humillación y sentimiento de culpa, asimismo victimiza a la mayor parte de las mujeres.

¿Qué nos queda?

Viajar en bici puede ser una alternativa saludable, pero las condiciones para un traslado seguro todavía son insuficientes al menos en Lima con el tráfico y la prudencia de los conductores no es seguro, así como asimismo con la delincuencia que existe ya nada es seguro en nuestra capital de lima, se precisa la intervención de las autoridades locales y mejores hábitos de la población.

Algunos especialistas sugieren que si no está en nuestras manos cambiar la realidad del transporte, mejor sería hacer planes para esos 40, cincuenta o más minutos que pasaremos a bordo de un vehículo público. Leer un libro o percibir un audiolibro, pueden ser buenas opciones para poder adquirir pero conocimiento aunque otros lo pasan durmiendo hasta llegar a su destino para efectuar su labor o bien llegar a casa.

El tráfico y efectos de la congestión vehicular “ira a la ciudadanía “