Caos vehícular por incendio en Nicolini y otros lugares por desvío de sendas

Caos vehícular por incendio en Nicolini y otros lugares por desvío de sendas

Uno de los inconvenientes más graves y con mayor urgencia a solucionar, en nuestra ciudad, es el caos vehicular. Caos generador de consecuencias nefastas como el incremento de la polución, serios daños a nuestra salud, el incremento del índice de mortalidad y pérdida económica debido al paso que desaprovechamos.

Lima es sede de las principales fuentes de trabajo en cualquier rubro. Una de estas fuentes es el transporte público que, como conocemos, fluye en constante desorden y caos en nuestras calles.

La educación vial es una de las primordiales causas de la gran congestión vehicular en nuestra urbe. La enseñanza en temas de este género ha sido limitadísima a lo largo de los últimos tiempos por la parte de las autoridades cara los ciudadanos. Esta falta de educación deja que transportistas y peatones no respeten las normas de tránsito y hagan lo que mejor les parezca en las calles.

A lo largo de la década del 90, nuestro país se vio afectado por el incremento de la tasa de desempleo. Personas desempleadas encontraron en el transporte público una forma nueva de sobrevivir. Es por eso que aumentaron las líneas de transporte público.

Otro factor a considerarse es la poca regulación al transporte público que existía hasta algunos años en Lima. Cualquier persona podía comprar una combi o un auto y salir a prestar servicios como colectivos o bien taxi. Esta gran oferta de transporte implica que los conductores, literalmente, hagan todo lo que es posible por atraer pasajeros, incrementando el desordenado tránsito limeño.

Todo esto suma para que un viaje que debiese tomar media hora se convierta en una odisea de prácticamente hora y media, sin embargo, existen posibles soluciones que lograrían convertir nuestro tránsito en uno más fluido, donde se reduzca la polución del aire y el desperdicio del tiempo.

El ancho de una avenida acota la cantidad de pistas. Este número de pistas establece el número máximo de automóviles que deben ingresar por esa avenida. Si ingresan más automóviles del número tolerado se producirá la congestión. Si en cada auto viajasen cinco personas, únicamente se requerirían siete autos para 35 personas, las sendas de autobuses deben definir el distrito del que trasladan personas a otro distrito, conforme la densidad poblacional. Hay autobuses que pasan por diez distritos y en todos ellos tienen paraderos que recogen y dejan pasajeros. Los pasajeros tomaríamos el bus que nos lleva de un distrito a otro sin tener paraderos intermedios en otros distritos. De esta forma, se ahorraría tiempo y reduciría la congestión.

Así como el día del desastre del incendio de Nicolini, fue un caos de tránsito no se podía llegar en la hora si no más de lo previsto, aquel día se llegó a pero tarde que uno mismo llega a sus días laborales o a su destino, tras el incendio en Las Malvinas, los conductores retardan hasta cincuenta minutos en cruzar por el incendio y que los bomberos deberían llegar a lo sucedido.

Cruzar de Lima Norte hacia el Cercado de la ciudad de Lima se ha transformado en una cefalea para los conductores. Y es que el desvío del tránsito por el cierre de la plaza Ramón Castilla está causando congestionamiento vehicular de ahí que que procuramos una solución para los tráficos en ocasiones de incendios o bien otro caos.

Los autos que van en dirección a Lima giran en la primera cuadra de la avenida Alfonso Ugarte cara la derecha para continuar por el jirón Huancavelica hasta el jirón Pacasmayo para plegar a la izquierda y cruzar la avenida Argentina con dirección a la avenida Colonial.

Es en este último tramo que los conductores retardan hasta 50 minutos en cruzar, debido a que los automóviles que vienen del Callao no pueden llegar a la plaza Ramón Castilla, encontrándose en esta avenida con los carros que vienen de Lima Norte.

“Deberían haber planeado un desvío. Tengo más de 30 minutos y el carro no avanza. La policía que está al cargo del tránsito no se da abasto sola”, comentó la cobradora de una combi que bajó de la unidad para ayudar a aligerar el tránsito.

Como se sabe, en el incendio pasado consumió la galería Nicolini situada en pleno corazón del emporio comercial de Las Malvinas en el Centro de la ciudad de Lima ocasionando un tráfico vehicular.

Así como asimismo en diferentes distritos se ocasiona el caos vehicular tenemos el distrito de santa Anita, Vecinos del distrito de Santa Anita reportaron a través del WhatsApp que se produce una gran congestión vehicular en la Carretera Central en el tramo del óvalo Santa Anita y el puente, por las obras de construcción que se está realizando.

“Siempre hay choques y combis en contra. Se genera un caos vehicular y no hay ningún policía. Estamos cansados de tener este horrible tráfico por nuestra zona. Hace ya más de año y media que vienen haciendo la obra pero es horrible lo que se vive”, dijo una indignada ciudadana.

Conforme la denunciante, los horarios más críticos son de 7 a 9 de la mañana y de 5 a 8 de la tarde. Sin embargo, pidió a las autoridades apresurar las obras o pensar en estrategias que ayuden a calmar la situación en el lugar.

Asimismo ocasionando la Gran congestión vehicular se ha generado en la avenida Javier Prado, a la altura del centro comercial Jockey Plaza en Surco, debido a las obras de agua y desagüe que se realizan en esta zona por parte de una compañía constructora.

Es posible que halles exactamente la misma cantidad de tránsito vehicular pero irás más relajado y evitarás estar deseoso respecto si llegas tarde a tu trabajo, centro de estudios

En conclusión, para lograr mayor fluidez en el congestionado tránsito limeño, es preciso un reordenamiento integral del transporte público, factor principal del caos y desorden en las pistas. Lo dicho anteriormente son solo ciertos criterios que podrían tomarse en cuenta. Reordenar rutas no es suficiente, todos merecemos un tránsito ordenado y fluido.

Caos vehícular por incendio en Nicolini y otros lugares por desvío de sendas